Hoy tengo muchas ganas de quererte. Serán estos días de invierno, en los que el frío, se mete sin compasión por cada milímetro de mi piel, atravesándome hasta no dejarme respirar. Dejando en mi cuerpo solo esa sensación que tiene tu nombre y huele a recuerdo.
Pensar que, tal vez seré yo otra vez la que se inventa la simple escusa de echarle la culpa al frío, pues aquellos días de sol lo que me atravesaba era ese calor procedente de tus besos y quién sabe si de las ganas que tenías de quererme...
Maldito recuerdo que ni se hiela ni se quema, qué más dará el tiempo que haya ahí fuera, si aquí dentro solo hay un grito que dice, cuantas ganas tenemos de querernos... No sé porque no podemos.
sábado, 10 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
Reábrete otra vez...
Tras tantas puertas cerradas, solo veía de vez en cuando alguna pequeña ventana por la que entraba un poco de luz tenue. Añoraba desvivirse, y más bien ahora tenía pocas ocasiones de verdad para hacerlo. Probó abriendo alguna de esas ventanas que se encontraba por el camino y solo encontraba falsos días de verano que siempre acababan en tormenta, teñidos de alguna que otra ilusión rota. Comenzó a desesperar, pero sin saber todavía las mil maravillas que quedaban por llegar. Todo es el principio, o solo el final, depende de como quieras darle las oportunidades a las nuevas sorpresas que te aparecen de repente entre las manos, cuando menos te lo esperas...
martes, 22 de noviembre de 2011
Nos lo lleva...
Maldito día veintitantos de cada mes que ahoga.
Insoportable, siempre se llevó lo mejor, los detalles, la magia, el querer... Hacía que supiera que iba a pasar y dejó de sorprender. Quita ese cosquilleo que tanto gusta. Quita esa sorpresa que a todos emociona. Deja de ser capricho, es necesidad, necesidad de sentir algo distinto, algo especial, algo emocionante por parte de lo más importante. Que deje de seguir comiendo, de deteriorar sin casi apreciarlo. Necesita esfuerzo, pero también es cierto que menos cuesta, cuanto más quieres. No dejes que nos siga robando, que siempre uno estará a tiempo de que esta maldita rutina que invade y que tanto quita, se marche antes de que se lleve todo con un simple vuelo.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Eterna duda.
Hasta que punto merece la pena, las esperas para llegar a lo indispensable, las preocupaciones por no saber si llegaremos algun día a estar a la altura, el dejar márgenes mientras nos equilibramos.
Sentirse como en un callejón sin salida, sin ver todavía que saldrá de escoger este camino complicado e impredecible... También puede ser que no haya un cuando, a lo mejor es hora de reconocer que se quiere algo que nunca va a llegar.
Sentirse como en un callejón sin salida, sin ver todavía que saldrá de escoger este camino complicado e impredecible... También puede ser que no haya un cuando, a lo mejor es hora de reconocer que se quiere algo que nunca va a llegar.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Nos queremos demasiado para que sea final.
Me invade. No puedo parar. Desde que comenzó no ha parado de crecer y crecer. De envolverme lentamente con ese aroma tan dulce. De sentir lo que nadie más puede sentir. De encantarme locamente. Hasta el punto de no poder parar. De perder la cabeza. De no haber vuelta atrás. Ni de querer que la haya. Quien lo diría. Quien imaginaría que hoy por hoy cambiaría todas las noches más bellas del mundo por ese gancho que no me suelta ni un solo segundo. Ni aún habiendo puesto un punto en la historia. Sigo confiando en que es aparte. Sé que nos queremos demasiado para que sea final.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Re-intentándolo.
Voy a hacer que pierdas la cordura por una de mis caricias. Que seas capaz de todo por un segundo mío a tu lado. Que te mueras de ganas porque mis labios rocen los tuyos. Que cada día, no sea un día más que sumar a nuestras vidas, si no uno más especial que el anterior al darnos cuenta de lo que podemos llegar a ser con tan solo mirarnos. Que te veas perdido si no me sientes, y que mi calor sea el más tentador y el más dulce que hayas podido probar...
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Que frío siento cuando...
Que frío siento cuando hablo contigo. Mitad distanciamiento,
mitad este máldito invierno que me recuerda a ti.
Que frío siento cuando veo esos ojos que antes tanto expresaban.
Pánico que me viene al pensar, mitad todo lo que no he sabido de ti,
mitad las cosas que me estoy perdiendo desde ese mismo instante.
Que sensación de frío con solo echar la vista hacia atrás,
lo que pudo ser y no fue, lo que fue y no será.
Mientras tanto me pondré bien fuerte el gorro
y la bufanda para protegerme de este puto frío
que solo sabe a ti.
le echo la culpa a este maldito bucle que no me deja volver a sentir calor.
Pero sin cuestionarselo dos veces,
la más puta aquí es la duda, esa si que no para de perseguirme.
mitad este máldito invierno que me recuerda a ti.
Que frío siento cuando veo esos ojos que antes tanto expresaban.
Pánico que me viene al pensar, mitad todo lo que no he sabido de ti,
mitad las cosas que me estoy perdiendo desde ese mismo instante.
Que sensación de frío con solo echar la vista hacia atrás,
lo que pudo ser y no fue, lo que fue y no será.
Mientras tanto me pondré bien fuerte el gorro
y la bufanda para protegerme de este puto frío
que solo sabe a ti.
le echo la culpa a este maldito bucle que no me deja volver a sentir calor.
Pero sin cuestionarselo dos veces,
la más puta aquí es la duda, esa si que no para de perseguirme.
martes, 1 de noviembre de 2011
Pisada-s.
Todo, absolutamente todo, está en continuo movimiento. Es inevitable que las cosas cambien. Que nosotros cambiemos a cada segundo que pasa. Todo fluye y con suerte, aunque solo por poco tiempo, podremos descubrir la posición ideal, la más perfecta, la que nos quita hasta el sueño. Una sustancia nos envuelve con su olor, su ternura, su sencillez... "Eso"que tiene un tacto que te hace tocar el cielo con un dedo.
Se que me encantaría algún día volver a caminar exactamente por los mismos sitios en los que entonces estuve, pero bien sabemos, que es muy difícil coincidir con nuestras antiguas pisadas, aunque los dos queramos todavía recubrirnos con nuestros besos.
Se que me encantaría algún día volver a caminar exactamente por los mismos sitios en los que entonces estuve, pero bien sabemos, que es muy difícil coincidir con nuestras antiguas pisadas, aunque los dos queramos todavía recubrirnos con nuestros besos.
jueves, 27 de octubre de 2011
Missyou.
Cuando nos vemos en el borde de un acantilado, nos damos cuenta de como son realmente las cosas. Antes de cruzar la línea, empieza el miedo. Es donde tenemos que decidir que paso dar. Retroceder y quedarnos con lo que ya teníamos. O avanzar y apostar por lo que queremos. Muchos son los que se retraen y pocos son los que a base de arriesgar, descubren algo, que antes era impensable, inimaginable...
lunes, 17 de octubre de 2011
Larga enfermedad.
Echas la vista atrás, sin mucha dificultad, pues aún retumban en tus oídos esas últimas palabras. Las mismas que terminaron lo que te enfermaba. Y que por un momento, hace que pienses en que al final nunca nadie lo logró a entender y que tampoco nadie lo llegará a comprender pues bien, como tú lo has sentido, nadie más lo podrá sentir, al igual que como tu quisiste, nunca jamás nadie querrá. Y alfinal de todo te das cuenta que, como tantas veces, es peor la cura, que la enfermedad.
sábado, 15 de octubre de 2011
Cosas que pasan.
Días, horas, minutos y segundos. El cosquilleo que se hacía cada vez más intenso. Juntos. Estábamos juntos. Tu mano cogía la mía, me sentía feliz, estaba segura y orgullosa de tenerte a unos pocos milímetros. Por fin te podía sentir. De repente se me olvidó el resto del mundo. No importaba nada más. Solo tú y yo. No era capaz de ver más allá. No había límites, y si aparecía alguno en nuestro camino, no habría problema en traspasarlo juntos. Porque para hacer realidad un sueño, hay que saber esperar, reflexionar y tener paciencia…
jueves, 13 de octubre de 2011
Esencial.
En la vida aparecen personas que te marcan la existencia. Es un juego del destino que coloca en tu camino gente que, por arte de magia, o sin ella, influyen en tu comportamiento y hasta te hacen cambiar tu forma de ser. Despliegan tal red sobre ti que quedas atrapado por su esencia, sea cual sea esta...
miércoles, 12 de octubre de 2011
Un grabado especial.
Aquella tarde. Llovía. Recorríamos las calles de aquella ciudad, como cada día, como si fuese la primera vez que pisábamos sus calles pero también aprovechando cada paso como si fuese el último. Con las mismas ganas, la misma ilusión pero en el fondo también con menos esperanzas. Solo tú, la lluvia y yo fuimos testigos de aquellas palabras que salieron ese día por nuestras bocas. Las gotas arrastraron hacia al suelo nuestras lágrimas, grabando nuestra historia para siempre. Desde entonces, siempre que me acuerdo de ti, se pone a llover. Desde entonces, cada gota, es un recuerdo de aquel sueño que solo de nosotros dos.
jueves, 6 de octubre de 2011
Limitando.
Inseguridad. Como para no notarla, como para no sentirla. Tanto tiempo y por fin. Por fin que? Por mucho que digan, nunca fue fácil traspasar fronteras ni dejar a un lado el que dirán. Aún así, soy de esas pocas personas que dicen que no hay límites fijados, solo los que uno mismo quiera poner.
martes, 4 de octubre de 2011
Bucle infinito.
Todo se basa en comienzos y en finales, en llegadas y despedidas. Nuevas sensaciones que te invadirán y otras que se irán. Algunas de ellas fundamentales y otras, son los pequeños detalles que construyen lo grande del día a día. Tu día a día. Lo que realmente hace a uno grande. Todo vuelve a empezar y otra vez volverá a terminar. Porque por mucho que queden los recuerdos, nunca será suficiente...
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Entierro.
Me encantó enterrarlo. Bien al fondo en la arena. Eso si , sin dejar de saber donde había dejado todo aquello que algún día estuvo en mi, porque dicen que es bueno recordar, sobre todo para no cometer los mismos errores. Pero lo mejor de haberlo enterrado, es lo que apareció después, con el primer oleaje de la mañana, con el primer momento en que, aún sin esperarlo, llegaste tú...
lunes, 26 de septiembre de 2011
Final de miedo.
Pues sí, para que engañarnos, nadie dijo que fuera fácil, nadie dijo que pudiera llegar al final del entendimiento.
Me guía la impulsividad, no me conformo con la palabra, ni con el hecho si este no viene de una mezcla entre ambas. También sé que me puede la incertidumbre aunque la paciencia ya no me quepa en el cajón que guardo con nuestros recuerdos. Recuerdos que no se borran, recuerdos que aparecen y que me hacen preguntarme por qué, cuándo y cómo. Dudo llegar a entenderlo, pero como voy a hacerlo cuando sé que ni tú lo sabes. O tal vez sí, que fácil parece a veces enamorarse y también que fácil fue correr un velo para protegernos del miedo, como los niños pequeños cuando giran su espalda en la noche contra la pared para protegerse del temido coco. Porque no nombrar al miedo cuando se ve claramente en tus ojos, cuando tu mirada cuida cada enfoque por si acaso te haces más daño del que podrías haberte hecho entregando un pedacito de ti. Tal vez tarde para haber asumido muchos riesgos, pero aprenderás a cogerme la mano con fuerza, a no escondarte bajo la manta la próxima vez que el miedo asome por tu piel.
Me guía la impulsividad, no me conformo con la palabra, ni con el hecho si este no viene de una mezcla entre ambas. También sé que me puede la incertidumbre aunque la paciencia ya no me quepa en el cajón que guardo con nuestros recuerdos. Recuerdos que no se borran, recuerdos que aparecen y que me hacen preguntarme por qué, cuándo y cómo. Dudo llegar a entenderlo, pero como voy a hacerlo cuando sé que ni tú lo sabes. O tal vez sí, que fácil parece a veces enamorarse y también que fácil fue correr un velo para protegernos del miedo, como los niños pequeños cuando giran su espalda en la noche contra la pared para protegerse del temido coco. Porque no nombrar al miedo cuando se ve claramente en tus ojos, cuando tu mirada cuida cada enfoque por si acaso te haces más daño del que podrías haberte hecho entregando un pedacito de ti. Tal vez tarde para haber asumido muchos riesgos, pero aprenderás a cogerme la mano con fuerza, a no escondarte bajo la manta la próxima vez que el miedo asome por tu piel.
jueves, 22 de septiembre de 2011
22
Y pasa un día. Luego otro. Y otro. Y así van pasando los segundos, los momentos y todo lo que te envuelve se va moviendo, mientras tú te has quedado parado. El tiempo te da, pero también te quita. El tiempo es amigo pero no hay que olvidar que se puede convertir en enemigo. El tiempo no perdona y se escapa de las manos, no se tendrá siempre disponible para hacer o deshacer. El tiempo no espera. No tiene en cuenta la pérdida de emociones, de recuerdos o sonrisas. No tiene en cuenta lo que tu no hayas tenido. No va a cuidar nada que no hayas hecho tú antes.
Versos quebrados.
Se me han roto los versos de tanto esperar. Quise aguantarlos, moldearlos, colorearlos incluso decorarlos. Ahora veo que se los lleva la corriente, o mejor dicho, la contracorriente...
martes, 20 de septiembre de 2011
Coge aire y continua leyendo.
Las ganas se pierden y el tira y afloja rompe la cuerda. Es la consecuencia de haber escogido el camino contrario en cada caso. Tal vez la solución se encuentre en el desvió, en mirar más allá, en posar ese libro y coger el siguiente, con otras páginas que pasar y con contenido bien intenso. Toca dejarse llevar y ponerse a leer de nuevo otra vez, el enganche a la nueva historia solo llega si la empiezas.
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