domingo, 4 de diciembre de 2011

Reábrete otra vez...

Tras tantas puertas cerradas, solo veía de vez en cuando alguna pequeña ventana por la que entraba un poco de luz tenue. Añoraba desvivirse, y más bien ahora tenía pocas ocasiones de verdad para hacerlo. Probó abriendo alguna de esas ventanas que se encontraba por el camino y solo encontraba falsos días de verano que siempre acababan en tormenta, teñidos de alguna que otra ilusión rota. Comenzó a desesperar, pero sin saber todavía las mil maravillas que quedaban por llegar. Todo es el principio, o solo el final, depende de como quieras darle las oportunidades a las nuevas sorpresas que te aparecen de repente entre las manos, cuando menos te lo esperas...

1 comentario: