Las ganas se pierden
y el tira y afloja rompe la cuerda.
Es la consecuencia de haber escogido
el camino contrario en cada caso.
Probablemente la solución se encuentre en el desvio,
en mirar más allá, en posar ese libro y coger el siguiente,
con otras páginas que pasar
y con otro contenido que descubrir.
Cambiarle el color a tu vida,
ponerle otro tono que tiña tus días de besos y caricias.
Que el vicio te persiga devorando línea tras línea,
frase tras frase.
Toca dejarse llevar
y ponerse a leer de nuevo otra vez,
que el enganche a la nueva historia solo llega
si te atreves y la empiezas.